viernes 28 de noviembre de 2008

El día más largo



Dos días de tensión y miedo. El miércoles estaba saboreando mi particular Thanks Giving en Nueva Delhi. Me invitaron a cenar lasaña italiana de verdad, motivo suficiente para estar agradecida.

Giancarlo, un amigo de Beluno, se casará aquí en abril y su madre está de visita. Acabamos de cenar y llega un sms inquietante: 30 heridos en el lujoso hotel Taj.

Acto seguido todos empiezan a hacer llamadas. Somos 10 personas. Casi todos tienen un amigo o familia de paso por Bombay. Nos pegamos al televisor y comienzo a sentir un déjà vu de impotencia.
Se me cierra el estómago. Me doy cuenta de que la noche será larga. Estoy viviendo un 11M en otro país. No sólo han atacado el Taj, también el Trident Oberoi, la zona judía...

Llevo un par de semanas en la India y lo primero que noté es que la seguridad es una obsesión. En Delhi hay detectores de metal en cualquier sitio imaginable. A la entrada de los templos. A la entrada de los centros comerciales. A la entrada del cine. Hace un par de días me perdí un estreno porque llevaba una mochila. No quería dejar mi portátil solito. No hay guardarropa, simplemente dejas tus bultos en el suelo, y no es plan de quedarme sin ordenador.

Imaginad que para entrar al Carrefour, la Plaza Mayor, Papalaguinda o las Ramblas os cachearan y tuviérais que pasar bajo un escáner. Aquí es de lo más normal. En la India hay ataques terroristas contra la población civil desde hace más de 25 años.

Por eso cuando vas al aeropuerto en coche, incluso en taxi, tienes que dejar que examinen el maletero y los bajos con un espejo. Cada vez que entras a cualquier edificio sacan el espejo. Y no acaba ahí. La ciudad está dividida en pequeños barrios residenciales cerrados a cal y canto por la noche. Todo eso ralentiza la movilidad. Y agobia. Te da la sensación de estar en peligro realizando las tareas más peregrinas, por ejemplo al pararte a comprar una botella de agua.

El dueño de Tata Motors, un magnate a lo Amancio Ortega o Emilio Botín, ha dicho que ya es hora de crear una infraestructura profesional que controle el terror. Al igual que en un editorial del diario Hindustan Times, el empresario piensa que esas cerquitas, esos escáneres, esas vayas no sirven para frenar la oleada de terrorismo internacional.

La Yihad nos superará si los servicios de inteligencia de todos los países no hacen un esfuerzo por coordinarse e intercambiar información.

¿Cómo puede ser que la policía no sospechara nada?

2 comentarios:

  1. Psa, en Afganistan, Gaza o en el Congo se quedaron atascados en un 11M perpetuo...Cayendo aqui buscando info para cubrir el Kumba Mela

    hal027

    ResponderSuprimir
  2. Hola hal027. Ya no vivo en Delhi y dejé de actualizar el blog. Aquí tienes la web oficial del Kumba Mela este año (aunque imagino que la tienes): http://www.kumbh2010haridwar.gov.in/
    En España tenemos terrorismo y quizás es una situación eterna... lo que aprendí en la India es que al menos nosotros de momento no tenemos detectores de metal hasta en los cines. Es duro vivir con miedo. ¿Has estado en Afganistan, Gaza o el Congo? A lo mejor te interesa leer el blog de una amiga que estuvo hace poco en Afganistán: http://sincablesyaloloco.blogspot.com/ Trabajamos juntas en Público.

    ResponderSuprimir