
Ahora entiendo el significado de Happy Meal. Pensaba que era un eslogan perverso. Pero ir al burger en determinadas circunstancias proporciona felicidad.
Mi primera hamburguesa de pollo en Delhi ha sido un acontecimiento. Estaba entusiasmada. Era la primera vez que iba a una zona comercial a pie. Y dar un mordisco a un panecillo blando con carne a la plancha, sin salsas raras, sólo con queso fundido y un par de rodajas de tomate es un placer.
Una hamburguesa no es sólo fast food, es un flotador dispuesto al rescate cuando todo es diferente y agotador. Tengo que pedir perdón. Os regañé por comer hamburguesas en Roma mientras esperábais el bus a Vasto. Ahora os entiendo.
Hasta Popeye tenía un amigo que devoraba hamburguesas con la misma ansiedad que él espinacas. Este hecho obliga a recapacitar. No pueden ser tan malas...
Lo curioso es que mi Wimpy no es nacional. Es una empresa que nació en un pub londinense y se hizo fuerte en Sudáfrica.
Jeje, estamos obligando al Guiri a hacer un post dedicado al asunto Fast vs. slow food. Sobre todo después de esta tardía redención por lo del McDonalds de Tiburtina...
ResponderEliminarCuando éramos pettit le llamabamos a los "sanguiches" emparedados en honor al amigo de popeye que comia hamburguesas! te acuerdas? yo te decía: Cocoliso! te preparo un emparedado? ;-)
ResponderEliminarNi